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miércoles, 31 de diciembre de 2025

Sobran Los Motivos

Me he topado con esto por la red y no sólo me ha encantado sino que también me ha transportado a un pasado confuso, complicado, en el que sacamos ganas para compartir motivos por los que sonreír. 

Leo esta lista y sonrío con muchos de los que ha compartido Emma; las buenas conversaciones (hay con algunas personas que hablaría toda una vida), los ataques de risa (con Carmela), el mar (qué decir del mar si lo es todo), ser capaz de dejar de fumar (2026, te toca), que deje de doler (también toca), que el médico diga que es benigno (no puedo dejar de pensar en ti), que los malos no se salgan con la suya (o si, qué más da), perder el miedo (a que no me quieran, sobre todo), algunas noches en vela (pocas para mi, pero qué noches),... Y me nace el añadir. Añadir una canción a pleno pulmón, un paseo por el río viendo y escuchando pajaritos que también añoran volar, una ruta por la amalgama de verdes y grises, un café calentito en mi sofá con el sol recién levantado dándome en la cara,... 

Y me escribe gente y añade. Y la lista crece. Añaden una ducha calentita cuando estás helada, los níscalos, ver que una de tus series favoritas tiene nueva temporada disponible, un abrazo calentito, ¡un vermut!, que te rasquen en la espalda, la arena calentita de la playa, una masita de chorizo de Ronda, haberte conocido,... Y sonrío. 

Sonrío porque en realidad, sobran los motivos. 

FAMILIA, Tetas, Britneys, Grinchs, Familifláuticas, Lope, Caminantes, Nosotras, Charcues, PasarloBien, Juernes, Mujeres8M, G7, Ruedas, Sobris, Gastos, PinkTeam, LasDeAlcalá, Moverte, FamiliasWaldorf, Blas, CARMELA,...

¡¡¡GRACIAS por ser y por estar!!!

¡FELIZ 2026!





martes, 29 de julio de 2025

Espejos, manos y luces violetas

Hace tiempo ya publiqué un post con un texto que me había emocionado mucho. Palabras que ponían voz a lo que yo creo que es definitivamente el acompañamiento sano y bonito, desde el amor: "Filosofía del acompañamiento". Me removió mucho, porque es difícil dar con personas que, aún queriéndote bien, sepan acompañar así. Las experiencias personales, las creencias limitantes, los prejuicios, el ego,... muchas veces nos hacen acompañar desde otro sitio, desde uno en el que no hay cabida al aceptar el proceso de la persona y amarle también en el dolor. 

El dolor ajeno también nos duele. No es agradable. Hay que atajarlo, hay que cortarlo cuanto antes, drásticamente si es posible. Ceguera, ingenuidad, estupidez, adicción,... ¡Cuánta claridad cuando se está fuera! >>Si "sólo" hay que hacerlo, hazlo.<< 

Donde otros ven obviedades, unos sólo ven trampa. Porque cuando no se está preparado para hacer algo, el hacerlo es un autoengaño, una trampa, y muy difícilmente no se regresará al punto de partida. Y volverá a doler, pero con la carga además de estar "fallando" al ajeno. No, hacer algo sin tenerlo claro, sin estar preparado, sin que el interruptor mental se haya activado, no sé si tiene mucho sentido. 

Un buen acompañante te escucha, ante todo, te pregunta y te cuestiona desde la intención de que seas tú quien vea ciertas cosas. Que te plantees y replantees una y mil veces lo que sientes y piensas. No te enjuicia, al menos no en alto. Incluso hasta te entiende, entiende que estés ahí, y te coge de la mano, te abraza, y te dice que estará ahí a pesar de todo. >>Nosotras te sostenemos lo que te tengamos que sostener.<<. No estará de acuerdo, se frustrará por ver tu dolor, pero se quedará, a pesar de todo, esperando a que llegue el momento... tu momento. 

Ésas son las manos que te devuelven la luz, aquellas a las que ves en el espejo, contigo, a tu lado, siempre. Sus cuerpos. Mis comadres. Mi espejo. GRACIAS.

lunes, 14 de julio de 2025

Guille y la química

Ahora resulta que el problema es de la química. Nuestra química, no la que dan los compis de bata blanca en los institutos. La química del amor, de la felicidad, del deseo,... del vínculo. Esa química. La que acaban en -ina. Ésas son las culpables de todo. Fartuscas marditas. 

O no. Quizá sea lo más fácil de digerir. Siempre vamos a lo fácil. Hace poco leía también (al final voy a tener que dejar de leer) algo como "escoge tu difícil"... Já. "Escoge tu difícil". ¿Pero eso qué mierda de sugerencia es? A veces el motor de Instagram no funciona todo lo bien que debiera. Estoy yo como para escoger difíciles ahora. No, nunca* lo hacemos, nos gusta siempre* ir a lo fácil. Y yo, al menos hoy, no soy una excepción a la norma. 

* ¿hablé ya de las palabras mentirosas?

Parece ser que las hormonas nos gobiernan. Como si esas moléculas insulsas tuvieran la capacidad de pensar y decidir qué es lo que nos conviene. Se reúnen, hablan y se alientan o desaniman, incluso pisotean las unas a las otras provocando cambios (a veces desoladores) en sus "humanos conductores". El arcaico e inútil ya cortisol, se viene arriba, sin control, está en su pompa... cuando comienza el reto de la distancia. Y desde esa atalaya de superioridad disfruta viendo cómo, además de provocarnos ansiedad, insomnio y otra sintomatología maravillosa, su subida conlleva la bajada de la oxitocina y serotonina, que empequeñecen hasta hacerse casi imperceptibles. Sabe lo que viene ahora. Esos niveles laxos harán que nuestra concentración, relajación y bienestar dejen de acompañarnos, y con ello llegará la sintomatología depresiva. Y ojalá acabara aquí, pero no... con estas tres colegas en juego, tobogán "párriba"-tobogán "pabajo", llegan pisando fuerte, entre lianas volando, muy alto, la dopamina y norepirefrina, que por lo visto regulan nuestra sensación de felicidad y que se disparan cuando creen que está en juego, generando ansiedad y terminando de dar forma a un síndrome de abstinencia devastador. 

Síndrome de abstinencia. Abstinencia. Y ahora tú, con ese maremágnum interno, tienes que respirar, venirte arriba, coger las riendas, y decirte a ti misma frases Mr. Wonderful del tipo a "no pasa nada", "todo está bien", "no es real", "no va a durar para siempre", "no eres tú, son tus hormonas", "vales mucho", y mierdas por el estilo que más que animar te dan ganas de vomitar. Porque sí, vale, te lo compro, "no hay mal que cien años dure" (el refranero español sí que mola), pero mientras dura... como dice Guille... "¿qué cuednoz se hace con el agujedito que ze ziente adentro?". 

Otra lección. Yo creía que eso de estudiar se me había acabado con la plaza, pero se ve que no. "Nos morimos en construcción" - me dice Tamara cada poco. Afú con la construcción. Y no se podría una pedir, yo qué sé, por ejemplo... ¿ser una casa remolque de esas que ya están hechas y pones en cualquier lado? ¿o una autocaravana aunque sea? ¡una furgo? Lo que sea, pero que no haya que andar construyendo y deconstruyendo cada poco. Una mijita de paz quiero. ¿Eso se puede pedir para Reyes? Y si los Reyes son los padres... ¿se puede pedir eso a tu madre o a tu padre? Ahora, no cuando te gestaban, que ahí no había forma de comunicarse con ellos salvo que dieras el mensaje en morse con las "pataditas". En fin, desvaríos aparte. Toca otro aprendizaje, el de las herramientas para mimar ese agujedito que ze ziente adentro

Mimarlo, no taparlo. Porque taparlo sería una huida hacia atrás. ¿O sería hacia delante?. No sé hacía dónde pero sería huida, y como toda huida, acaba, y normalmente no muy bien. Y aunque alguno de esos finales son maravillosos (me iba yo con Thelma y Louise sin dudarlo), creo que ahora mismo toca aprender de cara. Ya toca. Nada de huidas. Nada de apartar la mirada. Toca abrazar, acariciar al agujedito y esperar a que se cierre. Seguiremos estudiando. Seguiremos construyendo.    






lunes, 10 de marzo de 2025

Mi nuevo alter ego

Mari Pili es como llama, llamamos, Tamara y yo a ese alter ego que toda mujer de nuestra generación tiene dentro. Ése que te lleva a la duda y cuestionamiento constante, que te plantea que no eres suficiente... suficientemente independiente, suficientemente capaz, suficientemente culta, suficientemente inteligente, guapa, equilibrada, buena madre,... no eres suficiente. Y como no eres suficiente, accionas mecanismos de defensa o de auto-ataque que acaban llevándote donde no quieres. Actúas desde el miedo, no desde el amor a tí misma. Ésa es Mari Pili. Una cabrona machista de cuidado.

Con Mari Pili hay que aprender a convivir, porque no se va a ir nunca. Hay que aprender a detectar cuándo aparece, cuándo te habla y te intenta manejar... y abrazarla, calmarla, y decirle bajito y con mucha dulzura que la ves, pero no toca... No es necesario me hables. Yo ya sé quién soy, quién eres tú. Te veo. Me veo. Y decido. Decido no accionar, decido no creerte, decido decirte NO como tantas otras veces desde mi infancia te he dicho que sí. Yo y miles de mujeres. Sí soy suficiente. Sí me quiero. A tí también Mari Pili, porque eres parte de mí. Pero te abrazo y te calmo. No es ahí. No toca. No te valido. 

Hace no mucho pusimos nombre (Óscar lo hizo) a mi nuevo alter ego: BUDAMER. Budamer es la "súper Mer", el gran ojo que todo lo ve y que maneja los hilos. En la metáfora del carruaje sería quien maneja las riendas, viéndolo todo e indicando hacia dónde quiere ir. Es esa Mer que ve a la Mer asustada y a la confiada, a la Mer sociable y a la que quiere cueva, a la que cree en ella y a la que se auto-sabotea, a la que perdona y a la que no olvida,... la súper Mer. 

Esa Mer tiene un trabajo importante y muy difícil. Observar, escuchar, respirar y decidir. Decidir cuál de todas las Mercedes que intentan accionar, llevar el carruaje, quiere ser. Es la que se cuida, la que cuida de todas. O la que debería hacerlo al menos, porque no siempre puede. Y es que el trabajo de BudaMer es harto difícil. Porque lo que la emoción dice, lo que la Mer entusiasta y confiada grita que quiere por cada poro de su piel, es de tal intensidad, que acallarlo, decirle que NO, controlar la acción... es una empresa más que complicada. A veces imposible. 

Es una batalla tremenda la que sostiene. Día tras día, hora tras hora. No es fácil, pero es la forma. Mirar de frente las distintas versiones de una misma y tener la templanza, corage y fuerza para decidir correctamente y sostenerlo en el tiempo. Sin culpa, sin exigencia, aceptando que no siempre se puede, que hay días que fallas, que escuchas a la otra Mer, a la tremendamente emocional, y accionas, y... No pasa nada. Lo estás haciendo bien. Esa Mer también eres tú y, como Mari Pili, siempre va a estar. Pero cada día la detectarás antes y te costará un poquito menos saber si es su momento o no. Y algún día, conseguirás que todas ellas estén en sintonía, porque en el proceso de no accionar habrás aprendido definitivamente lo que es mejor para tí. Desde el amor, no desde el miedo. 

Bienvenida BudaMer. Te veo.   

martes, 3 de diciembre de 2024

Mi problema, mi virtud

Mi problema es que quiero mucho. Quiero mucho y bien, o al menos lo intento. Soy humana, tengo taras e intento ser consciente de ellas. Soy dificil, complicada muchas veces y vivo con muchas contradiciones que intento comprender y atajar. A veces no es fácil. Entenderme no es fácil. Muchas veces me enrroco en la obsesión de comprender, de comprenderme. 

Mi problema es que perdono. Que siempre acaba pesándome más lo que siento, el cariño, el afecto, el AMOR, que todo lo demás. Que empatizo, que me pongo otros zapatos, que comprendo la complejidad del ser humano y las circunstancias que nos motivan a veces a hacer daño sabiendo o sin saber. Queriendo o sin querer. A veces, pocas veces, me pongo mis zapatos. Pero me cuesta. Más que ponérmelos, me cuesta dejármelos puestos. Posicionarme radicalmente. Es tan complicado. Me es muy complicado. 

Mi problema es que me pierdo. Me pierdo en el otro. En lo externo, y dejo de escucharme. Siento y siento, siento mucho, pero no cojo el toro por los cuernos y me escucho. Porque escucharse duele, duele demasiado. Mirar de cara al dolor. Tiene tanto que decirnos. Y es tan duro. Tan duro. 

Y de repente, cuando estoy absorvida por la tristeza, por la impotencia y la frustración; por no entender qué he hecho que sea tan mezquino que merezca un arduo castigo,.. Cuando yo misma comienzo a juzgarme, a castigarme, a maltratarme... de repente, me paro y me digo. AMOR. Quiero mucho, quiero bien, quiero tanto... Que eso debe prevalecer, ante todo, ante todos. Ante mí misma. 

Quiero, quieres, Mer. Sólo aférrate a eso. A querer. Piensa en él, en ella, es la de más allá. Siente el cariño por el que te escribe y pregunta, por el que no lo hace, por aquella a la que hace mucho no ves, por el que viste ayer y anteayer. Quiere, quiere Mer. Ésa es la clave. Al miedo, al odio, sólo les puede eso, el amor. Y tú tienes tanto... Agárrate fuerte a tu problema, a tu virtud, y quiere. Quiere mucho. También a tí. Quiere. QUiérelos. Quiérete. Tú puedes, porque sabes. 

Mi virtud.


viernes, 12 de agosto de 2022

El (dulce) final del verano...

Los comienzos de veranos son difíciles… Los nuestros, al menos. Los míos. Muchos años (camino de 14 ya) en los que acabo el curso sin saber qué será de mí el siguiente, dónde estaré, ¿me tocará coger coche?, qué compañeros y compañeras de trabajo tendré, qué alumnado me tocará, qué cursos, ¿podré aprovechar la programación que tengo ya hecha?, ¿me dará tiempo a encaminarla en los primeros días de septiembre?, ¿será centro bilingüe u ordinario?,… Menos mal que el plantearme si tendremos que mantener dos casas abiertas ya quedó atrás con la plaza definitiva del curso pasado. Bueno no. Ahora puede tocarle a Antonio.

Los comienzos de verano son difíciles. También desde que nació Carmela. Especialmente desde que cumplió ¿el primer año?. Por extrañas razones que no vienen al caso (cada peque es un mundo y las suyas tendrá) Carmela suele ser diferente las primeras semanas de verano. Más rebelde, más dependiente, más demandante, más insolente, más atrevida, más… Más. Más difícil de gestionar para nosotros, con nuestro banal intento de “crianza respetuosa y su puta madre” (léase con la “i”). Te dan ganas de recurrir a la zapatilla unas mil veces por hora. ¿No había internados en verano? ¿No puedo mandarla al pueblo con los abuelos? Mierda, que estamos ya aquí, no hay escapatoria.

Toca respirar. Una y otra y otra vez. Y luego otras 300 veces más. Te preguntas una y mil veces que dónde está tu niña, que qué le ha pasado, que cuándo va a volver o si eso será ya así “pá siempre”. Respiras de nuevo. Y explicas. Y vuelves a explicar. Y otra vez, muchas ya sin ganas, fuerzas ni mimo. Pero respiras y explicas.

Y de repente llega un día en el que amanece y Carmela está en casa. No es aquella que dejamos durmiendo justo a las 20:30h el último día de cole, no. Pero tampoco es la misma que ayer me decía otro doloroso “déjame en paz”. Es Carmela. Su esencia la mantiene pero ha crecido, ha madurado, ha dado un nuevo paso. Vuelvo a no entrar en explicaciones porque Carmela es única y su ritmo tiene y tendrá, pero ha ocurrido. El tiempo ha pasado. La fase ha pasado. Ha acabado.

Y estas últimas semanas con mi hija, con mi familia, son maravillosas. Todo es sinergia. Risas, canciones, historias, “pisco-labis”, juegos y cuidado. Mucho cuidado. Del grupal y del individual. Sin conflictos extraños. Todo fluye. Y ahora es cuando no quieres que se acabe el verano. Cuando lo cogerías y asirías fuerte con las manos para alargarlo un poquitito más. Como aquellos en los que acababas llorando con la canción del Dúo Dinámico, pero en otra dimensión mucho más dulce (y amarga a la vez): la de ver a tu hija acercarse a esos momentos.

El (dulce) final del verano…

viernes, 12 de febrero de 2021

Pecas

Hace poco me revelé con mis manchitas. Una lucha absurda, lo sé. No era la primera vez. Allá por 6ºEGB, cuando me llamaban “plato de lentejas (por ellas) con pan-verde (Valverde)” también me cabreé con ellas. 

Sí, ha habido momentos concretos de mi vida en las que no me ha gustado tenerlas. Momentos de inseguridad baja y autoestima dudosa. Momentos en los que no sabes ni quién eres ni a dónde quieres ir. Momentos en los que buscas siempre el reconocimiento externo. 

El resto del tiempo, cuando he estado fuerte y segura de quién había detrás del espejo, me han enamorado. ¿Cómo puede lo que más te ha acomplejado convertirse en no solo tú huella de identidad sino en tu lugar favorito? Mi amuleto. Mi esencia. Mi yo.

Así me llamo (en LSE): PECAS. ¡Que viva yo y mis pecas cooooño! Y a quien no le gusten, que se las pinte. 😜

¿Y tú? ¿Tienes un lugar favorito en ti?

miércoles, 27 de agosto de 2014

Oportunista vs oportunidad

Hace ya quizá un mes que vi por primera vez algo del movimiento de los cubetazos de hielo asociado a la recaudación de fondos para la investigación del ELA. Pensé para mí "a mi cuñao Keny lo enrreo en Carcabuey en la Aurora y lo hacemos". También recuerdo que pensé sobre a quien retaría a hacerlo... Mi prima Inés seguro, porque además sé que está bastante concienciada con la enfermedad... Pero, ¿quién más? Y dejé a mi mente rumiar durante las vacaciones...

A la vuelta, justo antes de ir al pueblo, empecé a ver videos y post en blog que criticaban, parodiaban e incluso hasta copiaban el movimiento para otras causas... Y, aunque es verdad que siempre he pensado que este tipo de cosas, aunque sean oportunistas, no dejan de ser oportunidades para los que padecen la enfermedad..., debe ser que tengo muy poca personalidad, porque me quitaron bastante las ganas de empezar una cadena de retos...

Sin embargo, hoy vuelvo a estar convencida... y es que, como dice este chico, "la campaña no sería un éxito si no hubiese personas molestas", sino hubiera miles de personas aburridas ya de ver retos del cubo de hielo... porque eso significaría que apenas nadie lo habría visto, apenas nadie habría conocido que existe el ELA y que es una enfermedad terrible.

Así que he decidido que me voy a apuntar a lo de aburrir a unos cuantos, y llegarle al alma a otros... ¿quién se anima? 

PS: Si no te va lo de ducharte con agua fresquita, haz tu donación a alguna asociación. Esta es solo una de ellas, pero hay muchas más: Asociación Española de Esclerosis Lateral Amiotrófica – adELA ES09 – 2038 – 1923 – 156200003135



miércoles, 19 de febrero de 2014

El amor no tiene por qué costar tanto

"El amor no tiene por qué costar tanto" - me dijo una buena amiga hace 6 años cuando le conté que por fin estábamos oficialmente juntos.

"Cierto" - le contesté, - "Las cosas no tienen por qué ser difíciles, pero tampoco fáciles... ni al principio, ni en medio, ni al final". Yo sabía a lo que me refería, y sé que tú también lo sabes. Al menos hoy. Sobre todo hoy. 

Como tú bien dijiste en tus votos - "Nuestros comienzos fueron duros". No sólo nuestros comienzos, decías, sino que "nuestro rodaje también estaba costando lo suyo". Pero pasan los años (13 ya desde aquel primer beso), y aquí seguimos. Juntos.

Y aunque hace bastante tiempo ya que estamos más arriba que abajo, disfrutando más que luchando, viviendo más que tachando días… Sé que cuando llegue otra dificultad, que llegará, no sólo haremos todo lo posible por salir adelante y sobreponernos, sino que lo haremos airosos y aún más fuertes.

Porque "El amor no tiene por qué costar tanto", pero a día de hoy sigo pensando que una de las mejores cosas que he hecho nunca es quererte tan bien como te quise aquellos años difíciles. Porque ese amor te atrajo a mí. Porque nada que merezca la pena en esta vida nos viene dado (salvo la lotería :-p). Porque no creo en los amores fáciles y duraderos. Y porque aunque los hubiere, yo estoy enamorada del nuestro. ¡De nosotros!. Cada día más.

Hoy, cumpliendo un año más, juntos, quería decirte que seguiré queriéndote igual de bien o mejor el resto de mi vida. Porque no imagino una vida mejor que estando a tu verita. 

TE QUIERO. FELIZ CUMPLEAÑOS, AMOR.

miércoles, 10 de abril de 2013

Salirse del molde

En el último post que escribí, comenté que mis primos Luis y Píscole iban a ser papás. Pero no son los únicos que están dándome sobrinos... La verdad es que, estamos rodeados...todo el mundo está dando ya "el gran paso". Supongo, que a cualquier persona de mi quinta le estará pasando también. Hace poco fueron las bodas, ahora tocan los nacimientos, y antes de que nos demos cuenta, serán las comuniones...

Personalmente, escucho más de lo que me gustaría lo de "Y vosotros, ¿para cuándo?".

Durante toda tu vida, la gente, presumiblemente de forma cordial y llena de buenos deseos, suele saludarte después de mucho tiempo sin verte (o incluso no tanto), preguntándote por tu siguiente "hito personal". Me explico:
  • cuando eres pequeñ@, las notas del "cole" o del "insti", 
  • cuando eres adolescente, los años que te quedan para acabar universidad,
  • cuando pasas a la categoría de joven, si tienes novi@, 
  • cuando llevas "x" tiempo con tu pareja, que cuándo viene la boda, 
  • ... luego el primer hij@, el segundo,...

Nos pasamos la vida teniendo que cumplir hitos de un "proyecto vital" que no hemos fijado nosotros, sino que nos viene impuesto por la sociedad y nuestro entorno. Muchas veces me he preguntado: ¿y si yo no quiero hacer de ése mi proyecto? ¿Qué pasa si yo no quiero casarme, ser madre,...? ¿Acaso todo el mundo ha nacido para hacer eso? ¿No se puede ser feliz si eliges otra vida?

Yo digo que "y una porra". Así que este post va dedicado a tod@s l@s que se salen del molde. ¡¡A vivir que estamos vivos!!


"Nos hicieron creer que el “gran amor”, sólo sucede una vez,
generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es
accionado, ni llega en un momento determinado. Las personas crecen a
través de la gente. Si estamos en buena compañía, es más agradable.


Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una
naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra
mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida
merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo que
nos falta.


Nos hicieron creer en una fórmula llamada "dos en uno": dos personas
pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionaba. No nos
contaron que eso tiene nombre: anulación. Que sólo siendo individuos
con personalidad propia, podremos tener una relación saludable.


Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos
fuera de término, deben ser reprimidos. Nos hicieron creer que los
lindos y flacos son más amados. Nos hicieron creer que sólo hay una
fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella
están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas
son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que
podemos intentar otras alternativas.


Ah!, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto... cada
uno lo va a tener que descubrir solo. Y ahí, cuando estés muy
enamorado de tí, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de
alguien.


Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor… aunque la
violencia, se practica a plena luz del día..."

John Lennon.

martes, 2 de abril de 2013

Fuentes de felicidad

Ayer en RN5 escuché una mini entrevista que me hizo reflexionar. En ella, la entrevistada comentaba que una persona, en edad adulta, es feliz en cierta medida, dependiendo de su pasado. 

- ¿Porque vive de sus recuerdos? - le preguntraba inmediatamente la entrevistadora.
- No, por las fuentes de felicidad que ha sido capaz de crear en el pasado.

Según ella, si una persona ha sido capaz de crear en su pasado, de vivir en su pasado, con un determinado número de fuentes de felicidad, éstas mismas le seguirán haciendo feliz en el futuro. Así mismo, si esta persona ha sido capaz de buscar y encontrar fuentes de alegría, lo será igualmente en el futuro, garantizando por tanto su felicidad. 

No fue lo único interesante que comentaron. 

- Es lógico, conforme nos hacemos mayores, vivimos una vida cada vez más protagonizada por pérdidas. Perdemos el trabajo, perdemos tiempo libre y de calidad, perdemos familiares queridos... hasta que llegamos hasta a perder la salud. Tenemos que ser capaces de compensar esas pérdidas con alegrías o nuestra felicidad será cada vez más difícil de mantener - dijo la entrevistada.

Esto fue lo que me dejó más pensativa. Y triste. Sí, lo sé, lo sabemos, pero fue una bofetada de conciencia. Últimamente (desde que cumplí los 32) tengo muy presente el tiempo como tal. La vida como algo temporal, pasajero, finito. La nostalgia se apodera de mí en muchos momentos, y a veces, creo que todo tiempo pasado fue mejor. El miedo me invade cuando llego a esta afirmación, y me hace despertar de ese letargo nostálgico, diciéndome "oye, que para que mañana veas este hoy con añoranza, hay que currárselo".

Hablándolo con Antonio después, me dijo que el no ve así lo que comentaban en la entrevista. Ni todo van a ser pérdidas a partir de ahora (los hijos son una de las mayores alegrías de la vida, y aún están por llegar), ni todas las pérdidas son malas (ahí te pusimos de ejemplo a tí, Keny, pues como te hemos dicho ya, sabemos que la pérdida de tu trabajo es en realidad una gran oportunidad).

Y en relación con esto último que hablé con mi chini, y reconociendo públicamente que estoy super nerviosa con una futura no-pérdida, quiero mandarle un grandísimo abrazo a dos de mis fuentes de felicidad pasadas, presentes y futuras: Píscole y Luis.

Que sepáis que me tenéis en vilo, y que cada vez que pienso en veros con Claudia en vuestros brazos, me pongo a llorar como una tonta. Ahora mismo, por ejemplo, jeje. Estoy segura de que seréis unos padres fantásticos, porque ya lo estáis siendo (para mí la maternidad/paternidad empieza mucho antes que el parto) y porque tenéis una forma de querer que (creo que ya os lo he dicho alguna vez) es realmente única, auténtica y maravillosa.

Os quiero muchísimo y más aún querré a mi sobrina.



domingo, 22 de enero de 2012

Pérdidas y....

.... cambios de ciclo.

Nunca he tenido mucho apego a lo material... solo hay una cosa que llevaba siempre conmigo y que, por circunstancias supongo, quería y trataba como un amuleto. Sin embargo ¿lo demás? pienso que al final es solo un lastre, que te ata y coharta tu libertad de alguna manera... Lo importante en la vida, lo realmente importante, es lo que no se puede pagar con dinero... Suena a publicidad, pero es así... El amor, la salud, el cariño, la alegría, la felicidad,... Esos bienes no materiales son los que hay que de verdad perseguir, querer y luchar para que se queden con nosotros.

Sin embargo, mentiría si no dijera que cuando este verano perdí el anillo de pie, que me compré durante el erasmus en italia, aquel que cada año, como un ritual, me pongo el primer día que uso chanclas junto con la pulsetira de cascabeles, se me cogió un pellizco en el pecho...

Cuando en octubre, noté que el peso de mi muñeca era distinto, después de ¿cuántos? 15 años... Me derrumbé... me pasé toda la tarde buscando la esclava que mis padres me habían regalado por mi matrícula de honor en cou, aquella misma que se convirtió en el símbolo de mi familia unida, tras su física separación, aquella en la que ponía "mamá y papá"... aquella... Reconozco que lloré bastante, ya en la soledad de haber asumido la pérdida... y me asusté... malos presentimientos se me vinieron encima... Era mi amuleto, me protegía... mis padres me protegían... ¡¡Nunca imaginé que lo pasaría tan mal!! Aún hoy se me escapan un par (de montones) de lágrimas cuando me acuerdo de lo que significaba para mí y que la he perdido...

No fue hasta la semana pasada, tras buscar ansiosamente por todo el bar mi pendiente favorito y aceptar una nueva pérdida... cuando una amiga me dijo:

-"Las pérdidas significan cambios de ciclo, Mer".

Y casualidad o no, una semana más tarde llegó... aquí está el cambio de ciclo... nos vamos. Dejamos Málaga para comenzar de nuevo...


Adios grandes amig@s, compañer@s de oposición y de trabajo, familia, desayunos con vistas al mar, amaneceres desde mi ventana, paseos por  la arena, nanas cantadas por pavos reales, tuppers playunos, baños en septiembre, perfecta calidez,...y tantas otras... OS ECHARÉ DE MENOS. 

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Vamos a celebrar...

... la familia en el hogar... 

Estaba tararareando (creo que he comentado ya más de una vez, que suelo hacerlo a menudo, de forma automática, involuntaria), mientras tendía la ropa... Estaba estirando las camisetas y poniéndolas sobre el tendedero, a la vez que mantenía un diálogo conmigo misma:

- Yo 1: Esta canción era de un disco de los que escuchábamos en el coche, cuando íbamos a carcabuey
- Yo 2: Recuerdo sobre todo, cuánto la poníamos de alto y cantábamos el estribillo... ¿los cuatro? ¿o era sólo yo?
- Yo 1: Yo creo que éramos los cuatro... aunque tú sabes... más mamá y tú que juan y papá... 
- Yo 2: Sí... Recuerdo cómo mamá le cambiaba la letra... jeje... y más fuerte cantaba yo, más y más... todo el mundo tenía que saber lo que íbamos a celebrar... jeje
- Yo 1: Sí... recuerdo esa llegada a Carca... ir a ver a los abuelos marines lo primero... esa llegada a la plaza corta, con la abuela ya asomada (desde hacía horas) expectante en el balcón... jeje. 
- Yo 2: Sí... ¡¡como mamá haría luego cuando salieras de juerga con la puerta de la habitación!! jajajja
- Yo 1: Vaya... ¿lo haré yo con mis hij@s? ¡lo haré yo con mis hij@s! jejeje
- Yo 2: Y luego a la casa grande... ¡qué guay juntarse tanta gente! Los niños os sentáis allí, donde están las avellanas y esas cosas... jajajajajja
- Yo 1: Y a cantar villancicos de los buenos... de los de verdad... de los que ya no se oyen...
- Yo 2: ¿Y si grabamos a la Tata cantándolos? Ay, que ya tenemos entretenimiento para esta semana, ya verás... jeje
- Yo 1: ¿Otro? jejeje. Sí, pero... ¿y qué cinta era? ¿de los cinco niños esos? ¿el parchis?
- Yo 2: Puede... aunque me suena.... no sé.... a ver... "vamos a celebrar, la familia en el hogar... "

- Antonio: Mer, ¿qué tarareas? ¿qué es esa canción?

Esa canción es de Miliki, "Navidad de Paz". Y me ha emocionado mucho encontrarla en youtube y volverla a cantar... esta vez más bajito, y sin coro... 

llega la navidad con sabor de mazapán
de turrón de mieles y demás
vamos a celebrar la familia en el hogar
nuestra nochebuena una vez más
con nueces peladillas y un poquito de champán
cantando una canción que diga con mucha humildad
que aquí los tres payasos piden a la humanidad
que reine la paz

llega la navidad con sabor de mazapán
de turrón de mieles y demás
vamos a celebrar la familia en el hogar
nuestra nochebuena una vez más
con nueces peladillas y un poquito de champán
cantando una canción que diga con mucha humildad
que aquí un viejo payaso pide a la humanidad
que reine la paz

llega la navidad con sabor de mazapán
de turrón de mieles y demás
vamos a celebrar la familia en el hogar
nuestra nochebuena una vez más
con nueces peladillas y un poquito de champán
cantando una canción que diga con mucha humildad
que todos los payasos piden a la humanidad
que reine la paz

llega la navidad con sabor de mazapán
de turrón de mieles y demás
vamos a celebrar la familia en el hogar
nuestra nochebuena una vez más
con nueces peladillas y un poquito de champán
cantando una canción que diga con mucha humildad
que todos los payasos piden a la humanidad
que reine la paz
 
FELICES DÍAS A TOD@S.  

martes, 15 de noviembre de 2011

En el camino he aprendido...

... que optar por lo fácil, no reconforta,
... que el orgullo personal es muy poderoso e incluso a veces positivo,
... que el dolor dificulta, pero no imposibilita,
... que no hay mejor analgésico, que una buena carcajada,
... que tanto lo bueno como lo malo, se vive mejor compartiéndolo con alguien que quieres, 
... que cuando te concentras en llegar al final, todo pierde sentido, color y armonía,
... que tras vivir un día muy malo, amanece un "yo" mas poderoso,
... que aún en tu peor momento, puedes sentirte cómoda con alguien,
... que los mejores momentos son aquellos que no planificas, simplemente son,
... que el camino se hace andando, y hay gente con la que merece mucho la pena echar un paso tras otro,
...
...
... que a nines tb le gusta el lado izquierdo.... jejejje

Me ha encantado hacer esto contigo. A pesar de que mis uñas cada vez tienen peor aspecto (dos de ellas ya las he perdido) y de que juré y perjuré que no lo haría... lo volvería a hacer, si fuera contigo. Porque los mejores momentos han sido todos. Esas charlas, esas risas, ese convertirlo todo en humor, esa complicidad, entendimiento, ese sentirse en casa a tu lado. El ser consciente de lo importante que eres para mi y lo que te echo de menos.

Eres la leche Angelorum!!! Tu si que eres una tremenda compañera de vida!!! ;-)


PS: Y ya que estamos, por qué no... ¡¡¡FELICES 32 añitos!!!

viernes, 26 de agosto de 2011

GRACIAS

No hace mucho tiempo me dijo una persona que "era más difícil ser amigo en las cosas buenas que en las malas". La verdad es que no sé muy bien si éso es cierto o no, no lo he reflexionado como suelo hacer... pero sí sé que el apoyo en lo bueno se agradece y necesita al menos tanto como en lo malo. De hecho, así como el apoyo en los ratos difíciles te hace el momento más llevadero, en los ratos buenos ayuda a prolongar la felicidad mucho más allá del momento en cuestión. 

Mirando el ticket de compra, veo que fue el día 9 de junio cuando elegí mi vestido de novia. La fecha, el lugar, los invitados, los regalitos... se decidieron también alrededor de esa fecha. Una contra reloj; todo había que planificarlo en un mes. ¡Y vaya mes! Dura más tiempo y no lo contamos... ¡¡cómo puede costar tanto planear una boda?? Lo más duro fue elegir; decidir con quién no compartiríamos aquel día. Esa fue la peor de las tareas que nos autoasignamos, al menos para mí. Y aunque hoy sigo sufriendo por aquella decisión, y encogiéndoseme el corazón cuando pienso en quién no estuvo. Aunque el día en cuestión eché de menos a mucha gente... También ese mismo día me dí cuenta de que habíamos acertado. Mientras buscaba miradas entre los invitados, y era consciente tristemente de que alguna de ellas no las encontraría, me daba cuenta de la felicidad tan enorme que cada una de las miradas que sí encontraba, estaba sintiendo por nosotros. Todos estaban viviendo incluso la misma alegría que Antonio y yo... ¿¡cómo podía ser?! Aunque yo sé que todo el mundo lo vive así en su momento, yo sé que mi boda fue muy muy especial, y lo fue gracias, en parte, a que fuera tan "reducida", tan personal...

- ¿Y cuánto dura ésto? - te pregunté. 
- Pues así vas a estar un año... 

Los días siguientes al fin de semana estaba en una nube. Pasaba las horas viendo las fotos y videos y hablando con cada persona que me llamaba para saber, para recordar, para compartir... ¡¡Cómo se podía sentir tanta felicidad durante tanto tiempo!! Y es que aún no habían acabado las muestras de afecto. Aún había personas dispuestas a alargar esos momentos de felicidad con su cariño. Miles de comentarios, de mensajes, de mails, de llamadas... Seguían pasando los días y la felicidad no disminuía ni un ápice. 

Eso ha sido lo mejor de la boda. Nunca pensé que de veras se pudiera sentir uno así por dar este paso. Por éso quiero dar las gracias a todos los que nos queréis tanto. Nos habéis hecho muy muy muy felices. Vosotros y vuestro cariño, nada más ha hecho falta.

Y como nunca es tarde si la dicha es buena, y esta es muy muy buena... pues aquí dejo algunas cosas que se me quedaron en el tintero:
  • Paco, cuñao, mil millones de gracias por haberte volcado tanto y ayudado en tantos y tantos detalles que seguro que ni tu mismo sabes... incluidos esos momentos tan risibles que pasamos el fin de semana. GRACIAS.
  • Sierri, guapa, ¡qué te voy a decir! No habría imaginado ninguna otra sorpresa mejor... cuando oí la canción... fue como si me hubieras escuchado, como si hubieras estado dentro de mí en tantos momentos... ¡no había ninguna mejor! ¡ni cantada por ninguna otra persona! ¡¡me llegó muchísimo!! GRACIAS.
  • Elvira y Pepa... gracias por estar ahí y poneros continuamente en disposición de ayudar en lo que fuera. Fuisteis continuamente un desahogo que no sabéis cuánto necesitaba. Y la gestión económica... ¡la mejor! ;-)
  • Ana... tranquilizante único donde los haya. Me vino genial... ¡ya me viste! ¡Muchas gracias!
  • Náno y Keny... la originalidad, dedicación, imaginación que vosotros pusistéis, no tiene precio... Los videos me encantaron, y el regalo de los delfines... Gianni, a tí también, ¡sencillamente genial! Y el reportaje visual del finde... gracias cuñi!!!
  • Mari y mamá... sin vosotras el fin de semana no hubiera sido posible, ya lo sabéis. Las auténticas organizadoras y realizadoras habéis sido vosotras. GRACIAS!
  • Papá... por poner un poco de orden y paz, como siempre, en mis neuras...
  • Tita Marisol... por hacer de cada minuto del fin de semana, una auténtica fiesta. ¡La mejor animadora!
  • Maka... mi última noche single la pasé contigo y mis nervios... Mil gracias por aguantarme y por ayudarme en ese montaje de libretos de última hora en el viaje!!
  • Bambi y Madrileñas... gracias por plasmar justo lo que quería en ese patio... antes, durante y después de la ceremonia... Sois las mejores.
  • Lali y Juan... por esos gallifantes que pretendían despistarme de las palabras... por las palabras... y por vosotros mismos!!!
  • Alex... por ser el mejor de los testigos y mucho más alla, el mejor de los amigos... ayer, ese día, mañana y siempre... Te quiero bonito. 
  • Y lo mismo para la homónima en señorita... Gracias Nines. Por todo, por siempre. 
  • Vane y Rol... por ese pedazo de catering, no solo exquisito sino profesional, que no tuvo precio. Además, Vane, de por tantos y tantos mails con ideas, consejos, anécdotas compartidas,... 
  • Y a todos los que vinísteis, por hacerlo con esas ganas e ilusión. Desde luego que lo que hizo esta boda única y verdaderamente especial, fue que nos llegó que era allí donde os apetecía estar y no en ningún otro lugar. Teníais tantas ganas como nosotros, o más (porque ninguno se replanteo lo del cuartelillo, ¿no? ;-) )
  • Martita, por ver las fotos y videos casi tanto o más que yo, y disfrutarlas con cada repetición como si fuera la primera.
  • PAC, gracias por estar presente en forma de flor... jeje. Y por, como Martita, haber disfrutado tanto con el reportaje fotográfico... ¡¡guapaa!!
  • Casti, Gali, Carol, Isa... por esos mensajitos de ilusión desbordante... ¡qué apañaos!
  • Arturito... el gran amigo que gané gracias a otro amigo... ¡gracias por estar ahí!
  • Pisco, Mari y Gema... por acompañarme a buscar el disfraz y ayudarme a elegir lo in-elegible... jeje
  • Lucía y Nenaca, por ésos mails tan cercanos que me hicísteis llegar, haciéndome ver que había sido una "incendiaria" para vosotras. :-p
  • Inés, Inma, titos Chari, Nico,... por esas ganas de saber, de compartir felicidad, que nos hicieron aún más felices a nosotros.
  • Y finalmente gracias a todos los que, aún sin decírnoslo directamente, os alegrásteis y fuisteis felices por nosotros.
 
Gracias una y mil veces a toda la gente que nos quiere bien por hacernos, cada día, tan felices.

miércoles, 20 de abril de 2011

No quiero cambiar

¿Por qué he de hacerlo? ¿Por qué he de cambiar? ¿Porque lo dice un tal Norwood en su libro "Las mujeres que amaban demasiado"?. De ese libro solo conozco la portada (la cual he visto hoy mientras cubría uno de mis quehaceres vacacionales), y ya puedo decir que no disfrutaría leyéndolo.

La leyenda dice "Cómo cambiar nuestra manera de ser y así dejar de sufrir"... Sí, quizá si dejáramos de entregarnos con esas ganas y sobre todo desinterés a las personas que conocemos, dejaríamos de sufrir... pero ¡¡nos perderíamos tantas cosas!!

Nunca dejamos de escuchar que las mujeres somos unas arpías, que no podemos ser amigas, que nos tratamos fatal entre nosotras... también desde otro lado, escuchamos que a las mujeres no hay quien las entienda, que son muy dependientes y extremadamente sensibles... y finalmente, y de lo más importante, qué pesadas son algunas mujeres, qué intensas, sobre todo a la hora de comer... Ya sea con el perfil de amiga, novia, o madre... siempre llevamos las de perder... no sabemos hacer bien las cosas nunca. Pero... ¿y si se mira desde el otro lado?

"Discuto" con mis amigas algunas veces, nos picamos otras tantas, pero siempre, todo, lo hablamos, comentamos, volteamos y arreglamos... ¿eso no es muestra de entrega y de cariño real? ¿No es una forma además, de conocer a la persona a la que quieres? ¿aprendiendo a aceptar y a querer los choques de carácter?

Como novia no tengo palabras para expresar lo coñazo que soy... "castigo divino" me llama mi querío... y es que lo peleo todo. Si tuviera que hacer un rankin de las parejas que más "discuten" de mi alrededor, diría que nos llevamos la palma, pero también sé, hoy más que nunca, que todos nuestros enfrentamientos nos han hecho más fuertes, y que si aún ahora estamos juntos en parte es por todo lo que hemos hablado en esas supuestas "discusiones", por todo lo que nos conocemos y por cómo éso nos ha ayudado a saber entendernos mejor, respetarnos, ayudarnos y tratarnos...

Aún no soy madre, pero sí puedo hablar de la relación con la mía; la mujer más intensa del mundo. Se pasa la vida la pobre escuchando lo pesada que es, lo agonías,.... "no te estreses", "descansa un rato", "deja éso", "déjame",... Y éso es lo que obtiene como respuesta a algo muy puro... lo más puro que existe en este mundo. Solo le preocupa una cosa: agradar y hacer felices a sus hijos. No existe el egoismo, no existe el "yo"... ella solo conoce el "dar"... la entrega absoluta. ¿o es que acaso hay alguna más allá?

Y sufrimos, sí, ¡vaya que si sufrimos! ¡Y lloramos también! ¿Qué? No te oigo... ¿Mucho, dices? ¿que lloramos mucho? Pues sí. Somos así, sensibles. Puro sentimiento. Algo que entregamos completamente a los que queremos. Y esa entrega da muchísimas satisfacciones, tanto que es para nosotras la vida. Así que no, no quiero dejar de sufrir.

No quiero cambiar.

jueves, 15 de julio de 2010

¿Será cierto...?

... ¿lo de que los últimos serán los primeros en el reino de los cielos? ¿y en el de las oposiciones? :-)

Mañana es el gran día y no veo la hora en que pase todo. ¿Y luego qué? Tantos meses invertidos en lo mismo que después te tienes que quedar en cierto modo huérfana de ocupación, ¿no? No pasa nada, ya tengo una de mis famosas listas elaborada... se titula "qué hacer después de las opos", ¡a ver cuántas de esas cosas llevo a buen puerto!

Mañana mismo ponen las notas. El tribunal 16 de Matemáticas cuenta con 31 plazas... ¿será una para mí? ¡qué gran presión esto de las oposiciones! 

Ahora que voy aún de mano de la esperanza, que mi condición de responsable nata me dice que puede que recoja lo sembrado... hoy que aún no me he encontrado de frente con la realidad de la oposición (porque, admitámoslo, lo duro está por llegar), quiero dar las gracias. 

La oposición me ha dado lo que no me había dado Málaga en tres años: amistad. Pero no cualquiera, no. Amistad de la buena. Quiero dar las gracias a toda esa gente que he conocido tan fantástica, por dejar a un lado la competitividad tan frecuente en este tipo de pruebas, por acercarse a una extraña y hacerle ser partícipe de sus reflexiones, de sus miedos e inquietudes,... de su vida en general. 

Sonia, Vanessa, Pepi, Sonia 2 (jeje), Gema, Noelia, Jesús, Dani, Francis... ¡¡¡y como no mi PAC!!!. Eres la mejor guapa, y te quiero una jartá o pechá (como dicen aquí). Mil gracias a tod@s por compartir estos meses tan duros, y recordad, nos queda lo mejor... ¡¡¡una celebración por todo lo alto!!!

domingo, 20 de junio de 2010

Los números

1, 2, 3, 6, 8, 13, 15, 16, 18, 39, 40, 52, 53, 70...


Actualización 29/06/2009: Y salió, salió... salió la bolita!!!! El 15, de la niña bonita...

jueves, 22 de abril de 2010

Nunca he sabido lo que quería...

Y es que todo me llama la atención. Siempre siento que cualquier cosa que haga es un nuevo renglón de color en mi folio en blanco. Da igual lo que sea, ¡¡no lo conozco, estará genial vivirlo!!. Así que me puedo pasar horas decidiendo qué hacer, o siendo especialmente cansina pidiendo consejo, a la hora de tomar una decisión.

Éso siempre ha aplicado especialmente a lo que quería hacer o no con mi vida. Crecemos, envejecemos... pero es como si cada vez nos sintiéramos aún más perdidos... ¿¿no se supone que debería ir aprendiendo y sabiendo clasificar mejor lo que quiero o no quiero??. Mi madre siempre dice que sus mejores años fueron los "30 y tantos" (como la serie, a propósito, muy buena). Dice que aparte de que apareciéramos mi hermano y yo en su vida, fue la época en que empezó a tomar consciencia de quién era. Quién era, qué quéria y hasta dónde era capaz de llegar. Ahí estaba Mercedes (máe).

Recien cumplidos mis 31 y con los últimos meses pintados de color, he de decir que algo raro me está pasando a mí también. Me vine a Málaga persiguiendo un sueño, impulsivamente... Dejé toda mi gente allí, mi vida... apostando por mí. Fui valiente, mucho, ahora lo sé. Es duro un cambio a esa edad y quien diga lo contrario es que ha tenido mucha suerte. "Olé mis ovarios". Y por si fuera poco, cuando ya me reponía al cambio... otro órdago. Muy poca gente creo que deje un trabajo en el que está bien considerada, bien pagada, y que además sepa manejar casi cualquier situación con apenas problemas... Muy poca gente dejaría un trabajo de esa índole sin tener algo en la recámara, un as en la manga (o por seguir con el mus, un 31 con 3 cerdos y 1 as :-p). Yo soy una de esas personas valientes que busca su felicidad. ¿Inconformista? Quizá, pero me gusta perseguir mis sueños.

Fueron horas de conversación con Iván en la plaza de la cevada con un tercio en la mano, criticando esta sociedad, esta forma de vida, esta dejadez nuestra en la que nos dejamos arrastrar por la corriente sin más... sin coger las riendas de nuestras vida ni tan siquiera plantearnos que es una alternativa más a nuestro alcance. Odio quejarme sin actuar. No es justo. Nosotros, yo, tengo alternativas, opciones, posibilidad de cambiar las cosas (algunas al menos) que no me gustan. Otros no pueden.

Así que aquí estoy, aplaudíendome un poquito, pues soy consciente de que he sido muy valiente. Valiente y suertuda, pues como digo llevo meses viviendo y disfrutando mi vida profesional (y por tanto salpicando la personal) como siempre soñé hacer. Me encanta mi trabajo, y lo mejor de todo es que se me da muy bien. Aquí está Mercedes (hija).

Ahora sí se lo que quiero, y es mucho más fácil apostar y luchar por algo así. 

Actualización 08/05/2010 --> Lectura interesante

jueves, 14 de enero de 2010

Mea culpa, Haití

Odiosos tiempos muertos… tiempos muertos tales como los miles de minutos que “perdemos” cuando viajamos sin poder hacer más que el hecho en sí de viajar… si esos minutos los pasas a segundos (como dice mi gran “plimo” Paco) la agonía es mayor…
Una de las cosas que más eché de menos de Madrid cuando llegué fueron precisamente esos tiempos muertos diarios los cuales empleaba en sentarme tranquilamente y devorar mi libro, mientras el autobusero de turno me llevaba o traía del trabajo.
El tiempo muerto que más disfruto en Málaga es el de las noticias de RN5; los saludos cariñosísímos, Nieves Concostrina, comer de oído,… y todas esas voces que me hacen el camino de o hacia casa digno de disfrutar. Hablaría mucho de lo que significan para mí esos ratos, pero hoy no toca eso. Hoy toca pedir perdón.
Volviendo a casa al medio día, han vuelto a dar más datos del terremoto que se ha producido en Haití con epicentro en la capital. Caos, caos y más caos… también han dicho algo de nuestra embajada, y de la sede de la ONU, creo. CREO, porque según lo escuchaba iba cabreándome más y más conmigo misma y con esta sociedad en la que vivo. ¡Qué viva la UE! Lengua fuera
Si Alcaeda mata a 130 civiles, si lo hace ETA o cualquier otro grupo en el “primer mundo” pasamos horas y horas, días e incluso años, escuchando lo terrible del atentado, la porción de culpa que debe asumir el gobierno y demás entidades por no haberlo intuido e incluso evitado, y, mientras nuestros dirigentes discuten y pactan entre sí unas políticas para protegernos y exculparse más verazmente, nosotros volvemos a dormir en (relativa) paz hasta la siguiente “cita”.
Si en Haití mueren sin embargo miles de personas, nos limitamos a compadecerles, a enviarles comida, dinero o tenderles una mano… hoy, mañana, quizá aún la semana próxima también, pero… ¿y aquí? ¿nadie debe asumir parte de culpa? Vivimos en un mundo globalizado. Somos un mundo globalizado. Globalizado y egoísta, en el cual los que más tienen más quieren, mientras que los demás luchan por subsistir. Nos revelamos porque nos impiden descargarnos películas gratis, porque nos regalan la píldora del día después o porque se permite el matrimonio de personas del mismo sexo… pero nos callamos cuando se trata de nuestra "generosidad" global.
¿Hasta cuándo vamos a "mantener"los países sub-desarrollados? Mea culpa, Haití.
Actualización 09/02/2010: Podemos hacer un mundo mejor:Discurso de un veterano de guerra norteamericano, Mike Prysner y sus sentimientos acerca de la guerra

Actualización 23/04/2010: 25 artistas cantando para Haití:Mezclando por Haití